martes, marzo 09, 2010
9:50 PM

Visa

posted by Prox!

O del tormento que implica.

Necesitas unos tres mil pesos. Documentos que ayuden a comprobar que no tienes intención de quedarte en los estados unidos. Que te va bien aquí, que no eres un paria queriendo salir de tu país. Y un pretexto. Uno bueno. Dicen que hace falta suerte. Sepa.

Nooo, señora Cónsul, ¡adoro vivir en mi país! Me encanta pagar impuestos por cualquier cosa, además de darle limosna ayudar a crear los empleos que los gobernantes no son capaces. Darle una moneda al gasolinero. Al viene-viene en el súper. Al cerillo. Al franelero en las calles del centro. Al tipo con cara de malandro a dos cuadras del antro - se lo cuido, "no le vaya a pasar algo". Al niño que limpia el parabrisas -a huevo- en el semáforo. Al discapacitado o indígena que tu mujer o tu madre te obligan. ¿Qué sentirías si tú estuvieras en su lugar?

También me agrada hacer rentables los empleos que no lo son, como el del policía. Para los simples provincianos, ir al De Efe puede llegar a ser uno de los eventos que marquen tu vida, tal como el bautizo de tu primer hijo o la boda de tu hermano. Así puedes recordar el día que te metiste en esa colonia de mala muerte y saliste ileso, o la vez que perdiste tu salida en el periférico y terminaste al otro lado de la ciudad. O aquella ocasión en que ibas a solicitar tu visa y el policía de tránsito te alcanzó en su motocicleta, inspeccionó el vehículo en marcha por ambos lados hasta que encontró un motivo de infracción…, y corralón. Sepan ustedes amigos, que el engomado se ha de colocar en lugar visible.

-es que luego son robados, jefe y uno cómo va a saber-.

La multa es de muchos salarios mínimos además de la confiscación del vehículo. Y ni traten de imaginarse el engorro del trámite para recuperar el auto, sobre todo si viven en otro estado.

Así se pierden la media hora que tenían "de colchón" por si hay tráfico y por si pierden la dichosa salida. Un lamentable ejemplo de conocer tu oficio y usarlo en tu beneficio.

Volviendo al tema de la visa, qué mejor que ir preparado. La factura del auto. Estados de cuenta. Cartas del corporativo norteamericano: Este hombre ha sido invitado al evento del año en Anaheim, CA. Cartas de la empresa: Éste buen elemento se ha ganado un viaje gracias a su gran desempeño, la empresa paga. Ir bien vestido. Llegar temprano a una cita infame –las hay desde las 6:30 am- y poner tu mejor cara de idiota.

Digamos que llevaba algunos papeles, las cartas y más o menos vestido de la forma habitual. Algunas personas se van de traje y corbata. Pero llegué tarde por el incidente citado, lo cuál no estuvo mal porque no tuve que esperar, dios ayuda al hombre huevón. Había perdido la salida correcta para Reforma en el periférico y terminé en no sé dónde. Por suerte iba acompañado. Con el dolor de mi corazón le dejé las llaves del auto y tomé un taxi. La abandoné ahí en medio del tráfico. Ella nunca había manejado mi auto y lo peor, nunca había manejado en el DF. Odia el DF.

Es necesario formarse e inspeccionar que las formas de solicitud estén bien llenas. Luego pasar a una segunda revisión antes del filtro de seguridad. Dejar todos los objetos personales a la entrada, incluidos teléfonos. Ser fichado por el gobierno de los Estados Unidos de América (ha transcurrido al menos 1 hora) y esperar otra hora a por la entrevista. Había una cantidad enorme de personas, unas docientas esperando ser fichadas unas cuatrocientas esperando turno para una entrevista. Me puse a hacer números. Tomando en cuenta que cada solicitud de visa tiene un costo de $2,000 pesos, cada llamada para agendar una cita unos $200 y si quieres posponerla, otros $200. Puede ser un gran negocio, pero si lo vemos con calma, la embajada tiene mucho personal, deben ganar bien a juzgar por su actitud déspota y arrogante. Debe ser una gruesa nómina. Esas tarifas por una visa seguro alcanzan a cubrirla y los impuestos de los gringos se invierten en otras cosas. Esos gringos saben lo que hacen, a pesar de todo, es buena idea viajar a los Estados Unidos.

Conocí a una chica, todos los días se levanta a las 5 de la mañana. Para evitar el tráfico de Periférico pues ella vive en Cuautitlán. Es gerente de ventas, vaya, los colegas se encuentran en cualquier lugar. Platicamos un poco de nuestros trabajos, del motivo de nuestro viaje.

- Ah, una convención de ventas. No está mal.

- ¿En dónde es la tuya? En Anaheim.

- ¿Y la tuya? En las Vegas.

Me he llevado el libro de Recolectivo para hacer llevadera la espera. El tipo de al otro lado quiere llamar la atención de la chica y le hace plática constantemente, yo vuelvo a mi lectura.

Me llaman a mi turno, me despido deseándole suerte y ella me desea éxito. Pienso en pedirle una tarjeta o su mail y ella lo piensa también, uno nunca sabe, pero al final desisto y me largo al encuentro con mi destino. Voy con cierta determinación, he decido que no puedo salir de la embajada sin una visa autorizada. Ha sido un día tortuoso.

La Cónsul es una señora de unos 48 años, me pregunta a qué me dedico. A qué voy a Estados Unidos, por cuanto tiempo y a dónde. Cuánto gano. Cuánto tiempo llevo en el empleo actual, etc. Nunca abro la carpeta con documentos más que para sacar las solicitudes correspondientes, mi pasaporte actual y el viejo. Dobla las solicitudes con mi pasaporte en medio y sonrío. Lo he conseguido. Los ata con una liga y los guarda. Su visa está autorizada, pase a la oficina de paquetería a dejar sus datos para su envío. No necesito preguntar por cuánto tiempo. Ya la tengo.

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1 Comments:

Me gustó, ya hacía falta leerte tan así.

:)