Cuando dejas de ser niño
posted by Prox!
Mi primera noviecit@ llegó cuando las mujeres no importaban nada para mí. Mi amigo Paco se fijó primero en ella. Era compañera de grupo de su prima y ésta se la presentó. La prima me parecía más atractiva en principio, pero Olga siempre tuvo más talento, cuerpo, energía, carisma y tenacidad que esa chica.
- Ella quiere contigo-, fueron sus palabras y luego se hizo a un lado. No hemos vuelto a tocar el tema desde entonces.
Yo me tardé meses en atreverme a decir las palabras correctas, luego los dos demoramos semanas en darnos el primer beso. Estábamos en secundaria, pero después, mirando fotografías de mi graduación de primaria, la descubrí como protagonista en ellas. No recuerdo nada de esa época, solo que estaba perdidamente enamorado de otra chica. Lesly, que era hija de un militar y a la fecha, creo que sigue siendo mi prototipo perfecto de mujer: guapa, de encantadora sonrisa, piel dorada, trigueña y sumamente inteligente. Cabello lacio, peinado al estilo 80's, porque estábamos en los 80's. Ella sabía que yo no dejaba de mirarla. Sobresalía de las demás niñas insulsas, despeinadas y pueblerinas. Desde entonces he intentado ir más allá de eso, pero con bastante poco éxito, por cierto. Ella estaba destinada a ser la abanderada de la escuela en mi generación, se decidió en un examen que nuestro profesor de quinto grado aplicó entre Lesly, su Hermano y Yo. Ganó ella y luego su familia dejó el pueblo antes de pasar a sexto año.
Volviendo a Olga, ella era la nueva abanderada de la escuela y yo un año mayor que ella. La foto del cambio de escolta me captó desviando un poco la mirada hacia la izquierda. Ella con esos rasgos firmes y serenos. La mirada fija y al frente, como concentrada en su objetivo, ja.
En la secundaria fue de las primeras niñas en desarrollar unos verdaderos pechos de mujer. Recuerdo perfectamente nuestros primeros encuentros, llenos de nerviosismo, nuestros primeros paseos y manos sudadas. Luego a ella, o mejor dicho a sus blancas y perfectas piernas jugando básquet bol, queriendo romper esos pequeños shorts escolares color azul.
Tuvimos una serie de vivencias en al menos cuatro años de intenso noviazgo. Me gané enemistades y envidias por esa relación, pero fui feliz. Sé que de haber continuado uno, a lo mucho dos años más con ella, ahora mismo escribiría desde una casa, con uno o dos niños correteando por todas partes. Yo, encerrado en un cuarto aparte, tratando dejar listo el código html de la plantilla de mi blog, Olga preparando la cena. Esa idea, no puedo explicar lo que me causa, aunque tampoco me logro arrepentir de un montón de cosas que he vivido en su lugar y que aquí os he contado.
Tal es la historia de la primera mujer en mi historia.
- Ella quiere contigo-, fueron sus palabras y luego se hizo a un lado. No hemos vuelto a tocar el tema desde entonces.
Yo me tardé meses en atreverme a decir las palabras correctas, luego los dos demoramos semanas en darnos el primer beso. Estábamos en secundaria, pero después, mirando fotografías de mi graduación de primaria, la descubrí como protagonista en ellas. No recuerdo nada de esa época, solo que estaba perdidamente enamorado de otra chica. Lesly, que era hija de un militar y a la fecha, creo que sigue siendo mi prototipo perfecto de mujer: guapa, de encantadora sonrisa, piel dorada, trigueña y sumamente inteligente. Cabello lacio, peinado al estilo 80's, porque estábamos en los 80's. Ella sabía que yo no dejaba de mirarla. Sobresalía de las demás niñas insulsas, despeinadas y pueblerinas. Desde entonces he intentado ir más allá de eso, pero con bastante poco éxito, por cierto. Ella estaba destinada a ser la abanderada de la escuela en mi generación, se decidió en un examen que nuestro profesor de quinto grado aplicó entre Lesly, su Hermano y Yo. Ganó ella y luego su familia dejó el pueblo antes de pasar a sexto año.
Volviendo a Olga, ella era la nueva abanderada de la escuela y yo un año mayor que ella. La foto del cambio de escolta me captó desviando un poco la mirada hacia la izquierda. Ella con esos rasgos firmes y serenos. La mirada fija y al frente, como concentrada en su objetivo, ja.
En la secundaria fue de las primeras niñas en desarrollar unos verdaderos pechos de mujer. Recuerdo perfectamente nuestros primeros encuentros, llenos de nerviosismo, nuestros primeros paseos y manos sudadas. Luego a ella, o mejor dicho a sus blancas y perfectas piernas jugando básquet bol, queriendo romper esos pequeños shorts escolares color azul.
Tuvimos una serie de vivencias en al menos cuatro años de intenso noviazgo. Me gané enemistades y envidias por esa relación, pero fui feliz. Sé que de haber continuado uno, a lo mucho dos años más con ella, ahora mismo escribiría desde una casa, con uno o dos niños correteando por todas partes. Yo, encerrado en un cuarto aparte, tratando dejar listo el código html de la plantilla de mi blog, Olga preparando la cena. Esa idea, no puedo explicar lo que me causa, aunque tampoco me logro arrepentir de un montón de cosas que he vivido en su lugar y que aquí os he contado.
Tal es la historia de la primera mujer en mi historia.
0 Comments:
« back home
Publicar un comentario